sábado, 20 de abril de 2013

( *Anòche soñè contigo* )




Caminando sobre la arena este hermoso mar azul, me detuve para contemplar una puesta de sol. Sentada ahì sobre la càlida arena llegò a mi mente el recuerdo de un inolvidable sueño...

Anoche soñè contigo, soñé que eras completamente mio, los dos èramos libres y expresábamos al mundo entero nuestro amor. Para nosotros no existìan las barreras, èramos dos enamoràdos que disfrutaban su querèr.

En mi sueño podìa ver los primeros rayos de sol acariciar nuestro cuerpo, tu cuerpo desnudo sobre el mìo. Yo te miraba a los ojos con ternura y recordaba que la noche anterior nos entregàmos en cuerpo y alma, saboreàmos nuestros besos, nos miramos fijamente a los ojos, y nuestras manos acariciaron cada centímetro de nuestra piel. Pudìmos escuchar el latir de nuestros corazones, y juntos percibìmos la fragancia de nuestros cuerpos, vivìmos una noche de pasiòn a flor de piel, no hubo mòrbo ni carìcias tùrbias, solo hubo amor y una gran pasiòn.

Despuès de amarnos en cuerpo y alma, entrelazàmos nuestra piel, quedàmos exàustos. Luego, tus ojos buscaron los mios, y yo te mire de frente como queriendo guardar tu recuerdo para siempre. Esa era nuestra primera y última noche de amor.

No nos pudìmos contener, los dos estàbamos muy consternados y nuestras làgrimas se deslizaban como blancas cataratas, los dos sabìamos que ahì tenìamos que decir adiòs.
Cerrè tu boca con mis besos y nos entregamos una vez mas, en un apasionado y prolongado beso, luego me dijìste que las palabras no importaban, que talvèz era un adiòs para nuestros cuerpos, pero que no era un adiòs para nuestro amor. Porque nuestro amor existirìa para siempre en lo mas profundo de nuestro corazón.

Esa noche dormì en tus brazos, hasta que los primeros rayos del sol me despertaron, tu dormìas aùn, y yo te acariciaba tiernamente con la mirada.

En mi sueño, sabìa que tenìamos que despedìrnos, pero no fue asì, la despedida no existìa, y nos quedàmos juntos para siempre disfrutando de nuestro hermoso y gran amor.

Anoche soñè contìgo, soñè que para siempre eras mìo, fuè el sueño mas bello de mi vida, un sueño que por siempre recordarè, porque en ese sueño fuìmos uno solo, uno mismo, un cuerpo y dos almas entregàndose al amor.

(*Krushel*)

No hay comentarios:

Publicar un comentario